Una noche tormentosa, Mélina Klimatsakis recuerda su tranquila vida al lado de su tío, el profesor Yanos Makhlouf, y de la vieja Dimitra, su ama de llaves algo gruñona, pero excelente cocinera, y como la llegada de William Waters, un excéntrico arqueólogo antiguo alumno del señor de la casa, supuso un torbellino que lo removió todo marcando un antes y un después.
Ahora Mélina es la ayudante de Waters en su excavación de Argos, y acaba de hacer un descubrimiento por su cuenta que podría cambiar para siempre la visión de la Historia. Pero antes de que decida cómo contárselo a su jefe, e incluso si contárselo, William le confiesa que lo han cesado de su puesto y va a perder todo control sobre sus propios trabajos.

