Mis hijos de papel deberían haberse presentado al público en la Facultad de Filosofía de la UB el jueves 12 de marzo de 2020, a las 7 de la tarda, en el Seminario de Filosofía. Lucharon duro para ello.
En un un tiempo especial para las mujeres, el recuerdo de la Reina Perdida y la rebelión de las Hijas de Ana debieron haberse hecho presentes en el templo del Saber… La nueva visión de la mujer como Hija de Ana, dejando atrás la absurda culpabilidad de las hijas de Eva. Los secretos ancestrales de la Reina Perdida recuperados desde la visión de las «máyissas». Sacándola de bajo tierra para llevarla a la luz.
Pero la amenaza ya real de confinamiento frustró tal aparición y ahora ya no es posible reemprenderla. En la uni, a los genios de la cátedra no les gustan los dioses olímpicos (son demasiado humanos). No les van las historias que desmienten mitos absurdos (cuentan demasiadas verdades). Y temen aquellas que reflexionan sobre prejuicios (a saber qué rincones oscuros podrían llegar a iluminar).
Hace un año, mis hijos de papel intentaron llegar a vosotros y se vieron impedidos por los monstruos del miedo, pero los personajes de una historia son independientes y libres. Y no dependen del capricho de los poderosos: dependen de vosotros para salir a la luz. Así que: ¡invitadlos a contaros sus vivencias! ¡Os sorprenderán!
Y recordad, mujeres: ¡LA SABIDURÍA ES FEMENINA!